La Congregación de la Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia fue fundado por Santa María Josefa Rossello, el 10 de agosto de 1837.
La Madre Rossello, con las primeras compañeras, confía el naciente Instituto a la protección de María Santísima de la Misericordia, inspiradora y Madre de la nueva Misión, a la que se dedicarían las Hermanas con el significativo nombre de Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia, nombre que encierra todo un programa:
Difundir en el mundo la Misericordia de Dios;
Ser, como María, instrumento de salvación.
Desde la terraza de la Casa Madre del Instituto, en Savona, Italia, Santa María Josefa Rossello vio, que el barco que llevaba a las primeras Hermanas hacia América cruzaba ante sus ojos y dijo que su corazón también se iba con la nave hasta la tierra nueva que esperaba a sus hijas.
Desde entonces su corazón creció y palpitó con fuerza misericordiosa en el Río de la Plata y se multiplicó más allá de esas márgenes, se instaló junto a la cordillera, subió hacia el Litoral, pasó fronteras argentinas para estar en otros países americanos y se quedó donde hubiese infancia que educar, juventud que guiar, enfermedad que aliviar, vejez que proteger.
Hoy sentimos que al Instituto de las Hijas de la Misericordia ... ¡Dios lo fundó! ...lo creó para que hubiese menos hambre de Dios y menos frío de soledad y de cultura. Y es como el árbol, la encina de nuestro escudo que se extiende, da fruto y sostiene en sus ramas los nidos de nuestras vidas.
Nuestra identidad esta constituida por:
Una cosmovisión CRISTOCÉNTRICA
Un carisma: LA MISERICORDIA
Como respuesta a este llamado nuestro colegio abrió sus puertas en 1903, cumpliendo así con el mandato de la Madre Rossello: " Las envío a las escuelas para instruir a los niños, háganlo bien; no olviden que las envío para salvar almas; que nuestra misión sea un medio para inducir a los jóvenes a la práctica de la virtud ".
La base de nuestro IDEARIO es el Evangelio.
El modelo a seguir: Maria
Su punto de apoyo: una Fe comprometida, abierta , evolutiva, personal.
Su estilo: "El corazón a Dios y las manos al trabajo"
Favorecemos la formación integral - aspecto espiritual, intelectual y físico - de los alumnos , contribuyendo al crecimiento personal en los valores absolutos, estimulando el espíritu crítico, la apertura al cambio, al ser libre, responsable y partícipe de la obra creadora de Dios.
Priorizamos el "saber ser" sobre el "saber hacer".
Revalorizamos la esperanza, la caridad, la solidaridad, la misericordia, haciendo de cada área del saber una síntesis entre Fe y Ciencia, entre Fe y Vida.